Las bolsas americanas se recuperan, pero el mercado de bonos vuelve a centrar la atención
Los mercados estadounidenses cerraron el viernes con avances generalizados, recuperándose de las ventas de la sesión anterior, impulsadas por las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial. Los cinco principales índices terminaron en positivo, con el Dow Jones al frente de las ganancias, mientras que las empresas de pequeña capitalización también participaron en el rebote. La recuperación refleja cierta capacidad de resistencia de la renta variable, aunque no despeja las incertidumbres sobre el elevado gasto en IA, la generación de ingresos y las valoraciones alcanzadas por algunas compañías tecnológicas.
En el frente macroeconómico, las señales fueron menos favorables. La confianza del consumidor estadounidense decepcionó y las expectativas de inflación registraron un ligero incremento, alimentando las dudas sobre la evolución de los precios y la capacidad de resistencia del consumo ante unas condiciones financieras todavía exigentes. A ello se suma la incertidumbre sobre la evolución del precio del petróleo, que continúa siendo un factor de preocupación para los mercados por su posible impacto sobre la inflación y los costes empresariales. La próxima publicación del IPC estadounidense será, por tanto, una referencia clave para determinar si las presiones inflacionistas están perdiendo intensidad o si, por el contrario, siguen limitando el margen de actuación de la Reserva Federal. El mercado espera una aceleración de la inflación general, frente a una moderación de la tasa mensual subyacente, que excluye los alimentos y la energía.
Sin embargo, la atención de los inversores vuelve a concentrarse especialmente en el mercado de bonos estadounidense y en la evolución de sus rendimientos. La reacción de la deuda pública a los próximos datos de inflación será determinante para las expectativas sobre los tipos de interés, el dólar y la valoración de los activos de riesgo. Una lectura de la inflación subyacente superior a lo previsto podría provocar nuevas subidas de las rentabilidades de los bonos del Tesoro, al reducir las expectativas de recortes de tipos y reforzar la percepción de que la Reserva Federal tendrá que mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo. Este escenario también ofrecería respaldo al dólar y añadiría presión sobre las valoraciones bursátiles, especialmente en los sectores más sensibles al coste de financiación.
Por el contrario, unos datos de inflación más moderados podrían aliviar la presión sobre los rendimientos y favorecer una estabilización de los mercados financieros. La clave estará en comprobar si un eventual repunte de los precios responde principalmente a componentes volátiles, como la energía, o si las presiones se extienden al conjunto de la economía. En un contexto marcado por las dudas sobre el crecimiento, la incertidumbre sobre el petróleo y las elevadas valoraciones tecnológicas, la trayectoria de los rendimientos de la deuda estadounidense será una de las principales referencias para anticipar los próximos movimientos del mercado.