Bitcoin rebota y los mercados miran a la Fed

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Bitcoin rebota y los mercados miran a la Fed

Bitcoin recupera terreno mientras los bonos y el petróleo siguen bajo presión

La semana pasada estuvo marcada por una elevada sensibilidad de los mercados a la evolución de los tipos de interés, los rendimientos de la deuda estadounidense y las tensiones geopolíticas. En el mercado de renta fija, los bonos del Tesoro de Estados Unidos continuaron sometidos a presión vendedora, llevando el rendimiento del bono a 10 años por encima del 5%, un nivel especialmente relevante para los mercados financieros. El tramo corto de la curva también registró fuertes movimientos, con el rendimiento del bono a dos años llegando a situarse en torno al 4,75%. La combinación de inflación todavía elevada, petróleo en niveles altos y expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal mantiene elevada la presión sobre los rendimientos. De hecho, el nivel del 5% en el Treasury a 10 años se ha convertido en una referencia psicológica importante para los inversores.

En este contexto, Bitcoin mostró una importante capacidad de recuperación, avanzando alrededor de un 6% hasta la zona de los 81.000 dólares. El movimiento resulta especialmente relevante porque se produjo en un entorno de tipos y rendimientos de la deuda todavía elevados y en medio de la incertidumbre relacionada con la CLARITY Act (Digital Asset Market Clarity Act), un proyecto de ley integral de Estados Unidos diseñado para establecer un marco regulatorio federal para las criptomonedas y los activos digitales. La reacción de Bitcoin sugiere que el mercado está empezando a interpretar las novedades regulatorias desde una perspectiva más constructiva, mientras que la demanda subyacente continúa ofreciendo soporte al activo. La evolución de Bitcoin seguirá siendo especialmente sensible tanto a los rendimientos estadounidenses como a cualquier cambio en las expectativas de política monetaria de la Fed.

En el mercado energético, el WTI terminó alrededor de los 95,60 dólares, después de haber alcanzado niveles superiores durante la semana. La evolución del petróleo continúa condicionada principalmente por la situación en Oriente Medio y, especialmente, por el estrecho de Ormuz. Las informaciones sobre la posibilidad de recuperar parte del suministro saudí mediante rutas alternativas han reducido parcialmente la presión sobre los precios, mientras que cualquier avance hacia una desescalada geopolítica podría favorecer una mayor corrección. Sin embargo, mientras persista la incertidumbre sobre el tránsito por Ormuz, el petróleo continuará incorporando una importante prima de riesgo. Esta cuestión resulta especialmente relevante para la política monetaria, ya que unos precios energéticos elevados pueden dificultar la moderación de la inflación.

Atención a los PMIs y a la Reserva Federal

De cara a la semana entrante, el mercado volverá a centrarse en los indicadores que permitan evaluar la fortaleza de la actividad económica y, sobre todo, sus posibles implicaciones para la política monetaria. Los primeros datos relevantes serán los PMI preliminares de Reino Unido, la zona euro y Estados Unidos, previstos para el miércoles 23 de septiembre. En Estados Unidos se publicarán los PMI manufactureros y de servicios de S&P Global, mientras que también se conocerán los correspondientes indicadores de Reino Unido y Europa.

El mercado también prestará atención a los datos de empleo privado estadounidense, que pueden aportar nuevas pistas sobre la fortaleza del mercado laboral y, por extensión, sobre el margen de actuación de la Reserva Federal. Pero probablemente uno de los focos principales estará en las intervenciones de varios miembros de la Fed. El calendario contempla numerosas comparecencias durante la semana, entre ellas las de John Williams, Philip Jefferson, Thomas Barkin, Michael Barr, Beth Hammack y otros miembros del banco central. Sus comentarios serán analizados especialmente después de la reciente decisión de política monetaria, ya que los inversores intentarán determinar hasta qué punto existe consenso dentro de la Fed sobre la posibilidad de nuevas subidas de tipos.

Con este escenario, Bitcoin, los rendimientos de los Treasuries y el WTI seguirán siendo tres referencias importantes para medir el equilibrio entre inflación, tipos de interés y riesgo geopolítico. Una nueva subida de los rendimientos podría limitar la recuperación de los activos de riesgo, mientras que unos PMIs más débiles o un deterioro de los datos laborales podrían modificar las expectativas sobre la trayectoria de los tipos. Al mismo tiempo, cualquier cambio significativo en la situación de Oriente Medio podría tener un impacto directo sobre el petróleo y, a través de la inflación, sobre las expectativas de política monetaria.

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